G. García
En siete de los ocho temas incluidas en el taller de bricolage que se desarrolla hasta el mes de mayo en el Centro Social de la calle Cifuentes de Guadalajara, salvo en el del automóvil, se enseñan las medidas la seguridad y algunos de los trucos más sencillos.
Cómo manejar cajas de herramientas clásicas, las propias herramientas eléctricas, nociones sobre la electricidad básica, las técnicas de fijación, la fontanería básica, la albañilería, la pintura o el mantenimiento básico del automóvil son los temas que se abordan en el taller de bricolage básico 2011 que se desarrolla los martes por la tarde en el centro social de la calle Cifuentes de Guadalajara capital.
En el taller se enseña lo más básico. / Foto. N. Izquierdo
El éxito de este tipo de iniciativas está asegurado año tras año, como muestra la lista de espera existente cada vez que se organiza uno de estos talleres. En el presente curso, que comenzó el pasado día 15 y finalizará el próximo 24 de mayo –tras la Semana Santa–, son 20 las personas las inscritas. Con este mismo formato la actividad se viene repitiendo desde hace seis años en la capital alcarreña.
Lo fundamental
A lo largo de un total de diez días, con hora y media de duración cada clase, los alumnos –hombres y mujeres indistintamente– aprenden a solucionar pequeños problemas que se presentan en los hogares. “Incluso, enseñamos a quién es la persona a la que se debe de llamar en cada momento que necesitemos una asistencia determinada y lo que tiene que hacer cada uno”, explica el profesor del taller, Luis Aybar.
Los asuntos fundamentales que se inculcan en las clases, para luego aplicarlas a la realidad diaria en las labores caseras, se centran en las medidas de seguridad, en las herramientas, en los pequeños trucos a desarrollar para ser efectivos, etc.
Interesados
La variedad es la tónica habitual en los participantes de este taller. Se trata de amas de casa, profesionales de diferentes sectores... “es un taller poco homogéneo. En este sentido, el bricolage tiene dos facetas contrapuestas: o te gusta mucho, o bien, no tienes ni idea sobre el mismo”, asegura Aybar.
Un ejemplo para entender las peculiaridades del taller lo expone así de gráficamente el profesor del mismo: “Enseñamos a cambiar una clavija de un aparato eléctrico, colocar la toma de tierra y aspectos similares”.
Igualmente, se explican los detalles a tener en cuenta para cambiar las lámparas en una casa, la atención que hay que prestar a los cebadores y a las reactancias, etc. Para todo ello, los alumnos cuentan con enchufes, destornilladores, alicates, cinta aislante, documentación... Ahí es donde radica la parte más práctica de las clases y luego los resultados son satisfactorios.
Al detalle
En el temario de este curso lo más destacado de cada apartado, además de las medidas de seguridad y los trucos, en las herramientas clásicas, los alicates, mordazas y cortacables, los destornilladores, los martillos, las llaves, las herramientas de corte, las cintas adhesivas y otros, mientras las prácticas son para clavar, atornillar/desatornillar, marcar, roscar y demás. En el bloque dedicado a las herramientas eléctricas, se ven el taladro y sus partes, la amoladora, la sierra de calar, el destornillar eléctrico, mientras las prácticas son de taladros en madera, pared, metal, etc. En electricidad básica se tienen en cuenta las reparaciones, siendo las prácticas con alargaderas, clavijas, casquillos o enchufes, entre otros. En las técnicas de fijación las prácticas se hacen con tacos, tornillos, escarpias, clavos, alfileres o pegamentos. En fontanería, con grifos, válvulas o sifones. En Albañilería, a base de yeso, cemento, rozas, alicatado y solado. En pintura, lo más destacado son los trucos en preparación y limpieza. Y, finalmente, en mantenimiento básico del automóvil se estudian los neumáticos, el aceite, el limpiaparabrisas, la batería, las lámparas o la documentación para la I.T. V.
Preparar caja herramientas
Uno de los ejemplos de una clase durante los primeros días es saber preparar en casa la caja de herramientas personal. El profesor del taller, Luis Aybar, señala a los alumnos que “lo importante es utilizar cualquiera de los modelos del mercado, preferiblemente de plástico, con lo que evitaremos el peso de las cajas metálicas tradicionales. Buscamos las adecuadas a las herramientas de que dispongamos y con departamentos para útiles y pequeñas herramientas. La recomendación es la de buscar cajas pequeñas, con acceso rápido visual y manual de herramientas”. Además, se debe de tener en cuenta el ”no comprar herramientas, útiles o materiales que no sean necesarios y hacerlo en el momento de realizar la obra para tener exacto lo que hace falta”.
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