Simulaba devoluciones ficticias y se quedaba con el dinero, dice el fiscal
El que fuera director de Bricoking, en Monforte, M.A.M.N., fue juzgado ayer en Lugo por los presuntos delitos de estafa y apropiación indebida que le imputa el fiscal. Se enfrenta a una pena de cuatro años de cárcel porque, supuestamente, hacía devoluciones de material ficticias, generaba unos recibos de compra y se acababa quedando con el dinero, de acuerdo con lo expuesto por las acusaciones. La que fue su empresa le imputa únicamente una estafa y le pide un año menos de cárcel que los que reclama para el acusado el fiscal.
El que fuera director de Bricoking, en Monforte, M.A.M.N., fue juzgado ayer en Lugo por los presuntos delitos de estafa y apropiación indebida que le imputa el fiscal. Se enfrenta a una pena de cuatro años de cárcel porque, supuestamente, hacía devoluciones de material ficticias, generaba unos recibos de compra y se acababa quedando con el dinero, de acuerdo con lo expuesto por las acusaciones. La que fue su empresa le imputa únicamente una estafa y le pide un año menos de cárcel que los que reclama para el acusado el fiscal.
El imputado ejerció como director del establecimiento entre 2007 y 2009. Según los acusadores fue precisamente en el primer trimestre del último año cuando llevó a cabo sus acciones delictivas. En este sentido, el fiscal destacó que simulaba devoluciones de artículos, generaba los tíquets de devolución, y retiraba el importe en efectivo de las cajas. Para ello, dada su condición de responsable del establecimiento, ordenaba a las cajeras que abandonaran su puesto mandándoles que fueran realizar algún trabajo a otra zona del local. Con esta situación, aprovechaba para generar los recibos, según las acusaciones. En total creó 24 y la cantidad presuntamente estafada a la empresa asciende a más de 2.800 euros.
Las acusaciones también expusieron que el imputado, contrariando la política de la empresa y lo establecido en el manual del almacén, que prohibía quedarse con los objetos defectuosos, presuntamente se apoderó de una gran cantidad de objetos calificados en la tienda como incidencias. Se trata de productos defectuosos que no estaban destinados a la venta. El importe del material que supuestamente cogió fue tasado en 2.519 euros.
El imputado negó categóricamente los hechos y dijo que ni se llevó dinero, ni material del establecimiento. Alguna de las facturas que le imputan fueron realizadas en días en que ni tan siquiera trabajó. Declaró que no se ocupaba del control de las devoluciones y que desconocía cómo y quién pudo llevarse el material que figuraba como incidencias.
Dijo desconocer las razones de la denuncia, si bien sospecha que detrás de todo pueden estar unas elecciones sindicales durante las cuales los responsables de la empresa le llamaron la atención por no enterarse de que uno de los candidatos se presentaba por la CIG. Reseñó que en una ocasión tuvo que despedir a uno de los empleados porque había hablado con el candidato nacionalista que, al final, acabó renunciando a presentarse, si bien fue despedido, según el ex director.
En el juicio declararon empleados. Una de las cajeras responsabilizó de lo ocurrido al director y recordó como ella había hecho un control, firmando por detrás muchos tiques. Dijo que le llamó la atención, entre otras cosas, que una silla apareciese varias veces devuelta e inclu todos los artículos correspondientes a una compra. Incluso aparecieron devueltos productos adquiridos por una clienta que le dijo a la cajera que no quería el correspondiente recibo de compra.
Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/lemos/2011/05/10/0003_201105M10C7991.htm
No hay comentarios:
Publicar un comentario